SANTA FE.- No fue ningún "Cementerio de Elefantes". Todo lo contrario; en la cancha de Colón la visita desplegó una fiesta con todos los chiches. Un grande triunfó y llegó a la cima del torneo. Racing de a poco va dejando de ser sorpresa para vestirse con la pilcha de un serio candidato. Lo demostró con un 4 a 0.
Los hinchas de la "academia" desataron la alegría gracias al "Payaso" Lugüercio, que abajo del arco quebró la valla con un fuerte derechazo. A pocos minutos de concluir el primer tiempo Teófilo Gutiérrez alargó la ventaja. Al colombiano le calzó perfecta la camiseta albiceleste y aprovecha cada momento para anotarse entre los máximos artilleros. De paso, nadie extraña a "Gio" Moreno.
En el complemento Colón supo adelantarse en el terreno, pero Racing nunca se achicó. El equipo de Miguel Ángel Russo continuó llevando peligro al arco custodiado por Pozo. Marcó por tercera vez, pero el gol de Gutiérrez fue anulado por off-side. Minutos después el colombiano volvería a anotarse un poroto, esta vez legítimo. Era el tercero del equipo y el segundo en la cuenta personal de Teófilo, cada vez más querido en Avellaneda.
El equipo también cumplía en defensa y la victoria estaba al caer, mucho más cuando Gabriel Hauche abrochó a la cuarta conquista de la noche. Racing fue contundente, le sacó el jugo a sus delanteros y el premio es -nada menos- la vanguardia. (Especial)
Los hinchas de la "academia" desataron la alegría gracias al "Payaso" Lugüercio, que abajo del arco quebró la valla con un fuerte derechazo. A pocos minutos de concluir el primer tiempo Teófilo Gutiérrez alargó la ventaja. Al colombiano le calzó perfecta la camiseta albiceleste y aprovecha cada momento para anotarse entre los máximos artilleros. De paso, nadie extraña a "Gio" Moreno.
En el complemento Colón supo adelantarse en el terreno, pero Racing nunca se achicó. El equipo de Miguel Ángel Russo continuó llevando peligro al arco custodiado por Pozo. Marcó por tercera vez, pero el gol de Gutiérrez fue anulado por off-side. Minutos después el colombiano volvería a anotarse un poroto, esta vez legítimo. Era el tercero del equipo y el segundo en la cuenta personal de Teófilo, cada vez más querido en Avellaneda.
El equipo también cumplía en defensa y la victoria estaba al caer, mucho más cuando Gabriel Hauche abrochó a la cuarta conquista de la noche. Racing fue contundente, le sacó el jugo a sus delanteros y el premio es -nada menos- la vanguardia. (Especial)